2 sept. 2013

Historieta De Una Alianza

Cuando decidimos casarnos teníamos claro que sería algo sencillo y austero (que no quita que no fuera la juerga padre, os lo digo). El caso es que no queríamos hacer algo tradicional, aunque ya siendo una boda entre dos mujeres nos quitábamos una gran parte de eso que llamamos tradicional, jeje. 

En cuanto a alianzas, nos quisimos comprar unas, nos hacía gracia, pero fueron un par de anillos de plata bastante sencillos y no muy caros. Yo no suelo llevar anillos pero enseguida me acostumbré a llevarlo y me gustaba, además por no ser anillos buenos buenisssmos, me lo quitaba para todo y así no estropearlo. Ni ducha, ni fregar platos, ni lavarme las manos... nada. 



Debido a este quita y pon, no fueron pocas las veces que no supe dónde lo había dejado, aunque después del susto inicial, siempre acababa apareciendo en un bolsillo, en el borde del lavabo, encima de una mesa, en el suelo... en cualquier parte, pero terminaba apareciendo.

Hace unas semanas estuvimos en Mallorca, y al bajar del vuelo entré en los wc, me lavé las manos y me metí el anillo al bolsillo. Y esa fue la última vez que lo ví. Cuando lo empecé a echar de menos ya no supe dónde más buscar. Revisé pantalones, bolsos, maleta... to-do, y el anillo nunca apareció.

La ÑiÑa no me prestó mucha atención porque está acostumbrada a que lo pierda y luego aparezca, con lo que yo al ver que lo había perdido de verdad, me callé cual puta para que no me echase la bronca y pensé hasta en comprarme uno igual cuando regresáramos a Madrid.

Ya en Madrid, ocurrió esta conversación entre las dos:

La ÑiÑa: Oye, apareció tu anillo al final?

Yo (mintiendo a tope): Sí, apareció.

La ÑiÑa: Y dónde estaba?

Yo: Pues por ahí, entre mi ropa en la maleta, ya sabes.

La ÑiÑa: Ay, si es que eres un desastrito.

Yo: Ya, bueno, sí.

La ÑiÑa: Y ahora dónde está?

Yo: Pues en casa, ya no me lo pongo tanto para no perderlo. 

La ÑiÑa. Ah, muy bien.

Y ahí quedó la conversación.

Hasta que el otro día sonó mi móvil y yo estaba metida de patas en la jardinera de casa colocando plantas y le dije a La ÑiÑa que respondiese ella. Y era mi amiga Martita, la de Mallorca, contentísima anunciando que se había encontrado mi anillo en el asiento trasero de su coche, y que qué suerte que al final no lo había perdido. 

Mientras le transmitía la noticia mi cara iba cambiando por todas las expresiones posibles, y la de La ÑiÑa ni os cuento, jajajaa!!!

Cuando colgó no tuve más remedio que contarle la verdad a La ÑiÑa, que la verdad pasó de mí porque PALABRAS TEXTUALES: No hacía falta que me mintieras nena, acepté comprar esos anillos baratos porque sabía que lo terminarías perdiendo!

A veces no me queda más remedio que darle la razón, aunque he de decir que para rematar esta historia, el otro día ella estuvo sin encontrar el suyo tres días, y terminó apareciendo en un bolsillo de sus pantalones (juro que no tuve que ver en esa desaparición, fue cosa suya) y me pude reir mucho al ver que ella también es humana y pierde las cosas, y oye, a fin de cuentas yo lo pierdo pero siempre termina apareciendo!

En fin, hasta aquí otro capítulo de Chorradas Bollomatrimoniales...

Hoy vuelta al cole, me pongo las pilas!!

12 comentarios:

Ico dijo...

Recuerdo que el mio se me perdió en el mar, me quedaba grande y fue como una señal o un signo, escribí un cuento de eso, creo que se llamaba " el anillo"...
bueno espero que no signifique nada... jajaja eso de andar perdiendo los esponsales..
besos

Jam lo intenta dijo...

Yo también me quito mucho el mío porque me es incómodo pero como no estoy casada, la bronca será menor (o no). Cómo te conoce la Nina!!!

Nosu dijo...

jojojo,

pues hoy la Moza, para mi asombro, me ha dicho que había pensado en regalarme un anillo, pero que al final no lo ha hecho porque com soy tan especialita, que no me iba a gustar, que luego no me lo pondría, que no quería que fuera baratuno y si fuera caro le ehcaría bronca por gastarse tanto dinero... esto me lo decía tan normal mientras yo iba pensando (UN ANILLO 0_0 ¿?¿??¿?¿¿?¿?)

chris dijo...

jajaja... eres un desastrito...

Lenteja dijo...

Mujer... la plata es blanda y se araña, pero el agua y el jabón la deja superbrillante, no hace falta que te quites el anillo tanto ( bueno para hacer pesas, bici,flexiones y esas cosas que hacéis las deportistas a lo mejor sí...) ;P
Besos.Lenteja

Martina Vega dijo...

Mi anillo es bueno, tan bueno que me da cosa llevarlo. Me lo quito para cocinar y demás, ya me ha avisado mi mujer de que lo voy a perder. El domingo por la noche tuvimos que dar la vuelta y volver a mi pueblo porque me lo dejé sobre la chimenea de la casita y allí si que es pérdida segura. De hecho, le dije, cuando los eligió ella, que bueno, que no estoy de acuerdo con esto que es carísimo, por una tontería de arandela, pero que si alguna vez nos divorciamos ( que no va a ser) voy a entregar el anillo para pagar el alquiler de los seis primeros meses.
El nuestro es de oro blanco con diamantes baguette, me lo tuvieron que explicar porque en la vida me han gustado a mí estas cosas. Es el mismo que le regaló el Principe a Leticia pero en lugar de ser todo de diamantes, solo la mitad. Yo cedí en esto ( cuando me enfado se lo digo, que yo con otra cosa más sencilla soy igual de feliz y no tengo que tener tanto cuidado). Ella ha cedido en otras cosas.
Feliz encuentro.

Anónimo dijo...

Para mi la alianza es algo simbólico, no porque sea màs cara,va a demostrar que nos queramos màs. Ya llevamos 2, y son anillos originales, y cambiamos por gusto, no van siendo cada vez màs caros, sino, cada vez màs significativos. Nunca he perdido ni perderé ninguno, porque en eso consiste...

;)

La del Hospital.

ISA dijo...


Nosotras llevamos dos puestos. El primero es una alianza de oro simple y corriente que S. compró (fue su iniciativa a mí ni se me ocurrió) cuando empezamos a vivir juntas.
Cuando firmamos los papeles nos compramos otra alianza, esta vez con brillantitos incrustados, muy sencilla también pero algo más especial, pero sin pasarse.

María dijo...

Ana me regaló un anillo de plata en un aniversario. A los seis meses, ¡¡ella lo perdió!!

Juli Gan dijo...

Yo no llevo anillos. (Ni anillos, ni pulseras, ni pendientes)Y yo creo que ella no se atreve a regalarme uno porque no lo llevaría encima.

Buena historia, desastrito ;D

Tuki dijo...

Yo tb pierdo todos los anillos... Supongo que esa será una de las razones por las que mi chica nunca me ha regalado uno.... Pero lo tuyo es por demás, ya te imaginaba yendo al comprar un anillo igual!

Si fuera yo, que creo que me lo pondría en una cadenita en el cuello.... Que si nos ponemos románticos y ñoños, esta más cerca del corazón :p
Besos mil

Arcoiris dijo...

Tu cara al escuchar esa conversación tenia que ser buenisima!! Vaya pillada!!! Jajaja!!
Yo no me quito la alianza practicamente nunca xk al principio era igual que tu.. me lo quitaba xra casi todo y lo iva dejando x ahi (incluido en el trabajo) y la verdad los sustos que m pegaba knd no lo vei al cabo de horas en mi dedo eran horribles... en plan.. vale piensa!! Que has exo hoy? Dnd lo he podido dejar? Asik decidí n sacarmelo... y si se pone feo... se raya o cualkier cosa k m lo pulan.. k xraeso nos gastamos una pasta xD!!