Amiguitas, nos vamos de pre-luna de miel unos días y estaré desconectada.
¡Volveré morenita pronto!
La ÑiÑa consiguió aparcar cerquita y en un momento estábamos en El Olivar. Entramos y quisimos averiguar quién había ya en el bar esperando. Rápida pasada para identificar bollitos y oh, cielos! Mi amigo MisterTick (que fue quien nos recomendó el bar) estaba en lo cierto: es un bar con mucha clientela entendida, y allí había bollos en las mesas, acodadas en la barra, y en fin, por todas partes. Y ninguna era para la despedida! :-(
Pero enseguida se presentaron las imprescindibles y sobre todo estupendas Farala y Kali, también llegó Copito (qué bien!) y apareció ella... con su casco de moto y su presencia para nadie indiferente porque es pura energía: Olga. Que nos obsequió por el casamiento con unas mermeladas hechas por su madre, que ojo al dato, llevaban la etiqueta con la letra de la madre poniendo el santo del día que la cocinó (maravilloso!), y me dejó ponerme su casco para disfrazarme de la hormiga atómica!
(a Olga tampoco la he tapado porque ha publicado la mismita foto en su blog)
Después de un par de cañitas fuimos a La Ochenta, esperando que la gente se hubiera apuntado directamente allí. Y efectivamente, cuando doblamos la esquina encontramos las nuevas incorporaciones (parecía que había una manifestación en la puerta de La Ochenta porque estaba cerrada y estaban todas allí esperando pacientemente a que llegásemos).
Las habitantes del Castillo Bollokingdom: Jam Lo Intenta y consorte (la pareja diez), Chris (pronúnciese Cráis), Marga (la que vive aquí al lado), Celia (la chica del fin del mundo) y Cris (pronúnciese Cris, o mejor no se pronuncie :p), Lenteja (que cambió su turno para poder venir sin prisas) y se echó de menos a (la afónica) Eva.

Cris nos obsequió en los baños con una clase de anatomía y esteticien, todo junto, señalando claramente las diferencias entre unos pechos caídos y otros turgentes, y concluimos que hay que ir con el chichi bien arreglao, y no con todo ahí salvaje, como la del dibujo...
Las gemelas (jeje) Aunenpie y consorte aparecieron a lo lejos un tanto tímidas ante la bollo-marabunta que se les venía de frente, pero aguantaron el tipo con mucha dignidad! :-)
Por otra parte hicieron escena Isa y Susana, que se les veía de lejos porque llevaban una pedaaazo de tarta nupcial de chocolate y corazones! Lo flipamos, disfrutamos y agradecimos a partes iguales!!
(Hicimos el paripé de corta la tarta y todo, eso sí, con un cuchillo de albacete)
Como La Ochenta estaba cerrada, Celia propuso una alternativa estupenda para hacer tiempo, y nos llevó Al Fin Del Mundo, donde hicimos presentaciones, tomamos unas cañas fresquitas, comimos tarta, reimos y charlamos sin parar.
(Aquí Lenteja en una tienda de legumbres. En su salsa, vamos!)
Poco después aparecieron Marta Hora y sus dos amigas E. (La Rubia) y S. (La Morena) que después de dar unas cuantas vueltas consiguieron encontrar el bar y unirse a la fiesshhhta! Además también venían tímidas y terminaron por integrarse divinamente en aquella locura!
Olga se echó una excursión a La Ochenta para ver si ya estaba abierta pero nada, la noche pintaba cagada, y ya planeábamos un plan alternativo: El Medea. Eso podría haber sido demasiado heavy, pero al final sonó mi móvil y era Coquí (que había quedado con Lucky Luke y le fue imposible venir) diciéndome que las archifamosas Spirou y Rita The Singer estaban en La Ochenta esperándonos (graaacias pooor veniiir). Así que todo eran buenas noticias, ya estábamos todas (excepto las ausencias sentidas como las del trío la-la-lá: Coquí, Desgra y Ox) y el bar abierto por fin!

(Mi megáfono y mi velo, básicos para esa noche) (Ahí iban todas en patrulla, y yo feliz de que hubieran venido!)
Para terminar solo podemos decir una y mil veces más, gracias chicas! Fue una noche genial, y me recargó las pilas hasta niveles insospechados. Ah! Y echamos unos brindis por las que dijistéis que queriáis haber venido pero no pudistéis, que se agradece igual!
Oye, ¿Y quiénes serán las siguientes en casarse?
Lo digo porque yo no me pierdo otra de estas!
PD. Los regalitos para las asistentes fueron unos bonitos imanes manufacturados así de monos!







