9 nov. 2013

Muyme Kukuxumuxu

El pasado puente pude por fin estar un ratito con mi Muymejoramiga. Esto de vivir tan lejos la una de la otra y encima ya con una cachorrita de por medio hace muy complicado el poder vernos, y ya no solo vernos, sino tener un ratito de hablar de nuestras cosas y compartir unas cañitas tranquilamente.

¡Pero lo conseguimos! Dejamos a nuestras churris y obligaciones varias abandonadas y quedamos las dos solas. Yo acudí a nuestra cita mareada y con el estómago vuelto del revés por el maldito virus, y ella inquieta por haber dejado a la cachorra, aparte de que previamente tuvimos que pasar por el centro comercial a hacer unos recaditos. Nada que ver con nuestros buenos tiempos en los que no teníamos impedimentos para vernos sin horarios ni condiciones, ¡pero ahí estuvimos!

Hablamos sin parar de nuestras miserias y alegrías, confirmamos que nos adoramos mutuamente y nos abrazamos para despedirnos hasta la próxima. 

Días después, me mandó un mensaje informándome de que teníamos un paquete de camino a nuestra casa con nuestros regalos de navidad. Nosotras lo flipamos un poco pero de Muyme te puedes esperar cualquier cosa :-)

Y ayer sonó el telefonillo de casa mientras comíamos. Y como siempre es el cartero comercial, pasamos de abrir. Pero ya a la tercera vez que insistió, abrí y efectivamente era el mensajero con un paquete para nosotras. Además, el pobre hombre al ver que no le abríamos llamó al teléfono de contacto (que era del de Muyme) y cuando abrí la puerta ahí estaba él, hablando por teléfono con Muyme.

- Sí, sí, si al final me han abierto, ya estoy con ella, no te preocupes. Siii yo se lo doy de tu parte, siii... 

Cuelga el teléfono y me dice: - Nada, que dice tu ¿Muyme? que un beso de su parte, y que espera que os guste el regalo.

Yo no daba crédito a la situación surrealista, pero no podía haber ocurrido de otra forma :D

Abrimos el paquete y...

                       


Resulta que aquel día, entre caña y caña también le había contado que por la mañana nos habíamos recorrido toda la Pequeña Ciudad en busca de unos pijamas y no habíamos encontrado ninguno que nos gustase. 

Sé que ninguna se acerca a lo guay que es la mía ;-) pero... 

¿tenéis una especie de Muyme en vuestra vida?


¡Los pijamas son geniales!

3 comentarios:

Nosu dijo...

La verdad es que no... en algún momento de mi vida pareciía qu tenía alguna, pero siempre se difuminan.

Como dices, la amistad se diluye cuando hay edad, la edad comporta cachorros, encierros en las propias parejas, demasiados "no tengo tiempo", demasiado con la propai vida como para ocuparte de las demás...

Creo que somos un pelín exagerados con esto, porque si se quiere, tiempo se encuentra, pero los círculos de "amistades" van cambiando

María dijo...

¡Ohhhhhhhhhh! ¡Qué detallazo! Yo sí tengo una muyme en mi vida y varias granme también. ¡Somos muy afortunadas!

Tuki dijo...

Pues me gustaria tener una Muyme!, pero como dice nosu... hay poca gente que se preste a amistades así...y mas cuanto mayores nos hacemos....
La verdad es que yo soy un poco Muyme... pero no tengo quien me replique (y que sea alguien ademas que mi novia no me espante) jejeje