De forma espontánea, este blog siempre ha reflejado mi mejor cara, mi optimismo, mi ilusión por cualquier chorrada, mis ganas de vivir, de reírme de todo. Y aunque nadie me conoce mejor que yo misma, y sé que nunca voy a perder esa actitud ante la vida, porque es precisamente parte de mí, ahora mismo no puedo seguir.
No es falta de ganas, o pereza, ni esa sensación que algunas cuentan de que ya no tienen nada que contar. Es que no puedo seguir porque me tengo que rehacer a mí misma y por obligación, que la vida puede ser muy puta.
No pretendo ponerme misteriosa, pero tampoco quiero explicar mucho más. Simplemente necesito decir hasta luego, y que creo que volveré porque adoro este blog y por extensión adoro a tod@s los que formáis parte de éste.
En los ratos de bajón, o quizás cuando vuelva a la rutina del trabajo, encontraré huecos para leer por ahí y no desligarme del todo de esto, porque confío en que me reharé y el día menos pensado, no sé cuándo, estaré vuelta.
Mientras tanto, solo puedo deciros, gracias mil de todo corazón.

PD. Jo... no me creo que me esté yendo :-(




